Después de llevar a sí un buen rato, nos damos cuenta de que nos está mirando todo el mundo, pero nos da igual.
-Ejem, ejem- es Flo el que nos separa
-¿Qué pasa? ¿No querías que lo hiciésemos público?- dice, Dani
-Ezo, que paza cohone- digo yo, indignada, le agarro de la cintura y le vuelvo a besar. Veo como poco a poco todo el mundo vuelve a lo que estaban haciendo antes. Dani me empieza a besar el cuello y a acariciarme la espalda, yo le acaricio el pelo.
-Dani...-digo, suspirando
-Vamos a mi casa, Anna- me mira
-Vale
Nos despedimos de todos con la excusa de que estamos cansados y que mañana hay programa y nos vamos a su coche. Llegamos a su casa, casi no me sostengo en pie. Abre la puerta.
-Espera, cari, déjame cogerte en brazos como si fuéramos recién casados
-¡¡¡Yuujuuu!!!
-Anna, contrólate
Su cama está llena de pétalos de rosa y hay champán.
-Qué cabrón...hip....Me has emborrachado para llevarme...hip... ala cama- le digo y le empiezo a besar. Nos empezamos a desnudar, y como siempre, me hace llegar al séptimo cielo de nuevo.
-Te he echado mucho de menos esta mañana, Anna...- me mira a los ojos mientras me acaricia el pelo
-Yo también, Dani, te quiero muchísimo- y le beso-Mmm...tengo hambre,Dani, no hemos cenado
-Ya lo sabía, te rugían las tripas mientras lo hacíamos, jajaja- le pego- menos mal que he pensado en todo- me lleva al comedor y está la mesa puesta.
-Aisch, Dani, cómo te quiero