Pasan los días y sigo sin hablarme con Anna y Raúl, ni siquiera me mira, creo que están saliendo juntos. En cambio yo, estoy muy bien con Cristina, aunque ella nunca sustituirá a Anna. Nunca volveré a sentir lo mismo que sentí por ella...
Quedan dos días para mi cumpleaños, hoy es 23 de Diciembre y he invitado a Cris al cine. Llegamos un poco tarde pues las luces están apagadas, pero todavía no ha empezado la peli. Al cabo de un rato de película, Cris empieza a tocarme la mano. apoya su mano en mi pierna y empieza a subir lentamente.
-Cris...-la miro. Se me queda mirando, poco a poco se va acercando, hasta que sus labios besan mis labios. Sus besos son dulces, pero no como los de Anna, ella no es como Anna... Nadie es como Anna. Me separo.
-Lo siento, Cris, no puedo.
-Tranquilo, te entiendo- no estoy muy seguro de qué es lo que entiende porque no le he dicho nada de que sigo enamorado de Anna, de todas formas, no la pregunto.
Al poco rato, la pareja que está sentada a mi izquierda se empiezan a besar, no parecen estar muy enamorados, porque la chica, que está sentada junto a mi, se intenta separar, pero él la agarra firmemente del cuello. De repente, me llega un olor dulce, muy dulce, que me recuerda a una época muy feliz. Mmmm... qué bien huele, un momento, ese olor es de...¡Anna!
Me giro, son Anna y Raúl. Me controlo para no soltarle una hostia... Anna se separa y se acerca a mi. Apoya su mano donde yo tengo la mía y nos rozamos. Solo un segundo, pero en ese segundo me ha recordado todos los momentos que he pasado con ella. La acaricio la mano, ella la aparta y me mira. Al reconocerme se le iluminan los ojos. Miro a Cris, parece que no se da cuenta de nada, está viendo la peli, miro a Raúl y está igual que Cris. Aprovecho una escena que está con el volumen muy alto para decirla:
-Perdóname, Anna- la susurro.
-No perdóname a mi, Dani- me susurra.
Nos miramos, está llorando. La sonrío y me sonríe. La sigo acariciando la mano, esa película ya no me importa, ahora solo me importa ella.