Pasamos un rato abrazados. Flo intentando consolarme y yo
sin parar de llorar.
-Quiero que Dani vuelva, que me abrace, que me diga que no
le importa lo del embarazo y que me apoye si tengo que abortar –esa es la frase
que llevo un rato repitiéndole a Flo. Parece que ya se la ha aprendido.
-Anna, para ya…
-Quiero que Dani vuelva, que…
-Anna, ya .me interrumpe Flo- Te voy a hacer un chocolate
caliente. ¿Dónde…?
-No tengo comida –le pilla de sorpresa la noticia.
-Vale, pasaré por alto este crimen… Veamos… ¡Podemos ir a
por uno!
-Flo… es tarde… Quiero dormir –le miro con cara de pena.
-No, Anna, son las 10, no te vas a ir a dormir tan pronto. Nos
tomamos un chocolate y ya si quieres duermes –le miro. Es inútil discutir con él
sobre lo que realmente necesito ahora mismo. Flo es como un padre para mí.
-Está bien, Flo…
Nos vamos a un puesto ambulante de chocolate con churros y
pide dos chocolates calientes. La verdad es que me sienta muy bien y se me pasa
un poco lo de Dani al sentir el chocolate en mi estómago, porque pensándolo
bien no había cenado.
-Oye, Flo… Te quiero agradecer todo lo que has hecho por mi…
-Anna, no te preocupes, es lo que hacen los amigos.
-Pero, Flo, esto que tú haces por mí es más de lo que haría
un amigo.
-Em… Bueno, Anna, es que tú eres mi protegida, ¿sabes?
-No, no sé.
-A ver, Dani, puede irse a otro programa y a mí no me
importaría tanto como si te fueras tú –me levanto y le abrazo.
-Flo, tú si que sabes cuidarme.