Vamos a un restaurante. Ella pide pasta carbonara y yo unos canelones. El postre lo compartimos porque no tenemos tanta hambre como para comernos uno cada uno.
-Bueno, Anna tenemos que hablar de los nuestro.
-Muy bien, dime- le tiembla la voz.
-Anna... yo te sigo queriendo después de lo que pasó en la discoteca.
-¿En serio, Dani? Yo también te quiero, de hecho no he dejado de quererte, Dani- la cojo la mano, sonríe.
-Uff...menos mal, y entonces... ¿Raúl?
-No tenemos nada, él lo ha intentado pero yo no quiero nada con él. Y tú con Cristina... ¿tienes algo?
-Qué va, solo somos amigos.
-Creía que te había perdido para siempre, Dani, solo fue una confusión.
-Bueno, no hablemos de eso más. Lo importante es que estamos juntos.
-Esto hay que celebrarlo, ¿eh?
-Vale, si quieres vamos a mi casa- me mira con sonrisa pícara. Se levanta, se sienta en mis rodillas y me da un beso.
-Como quieras, cari.
Vamos a mi casa, menos mal que tengo todo ordenado. En cuanto cierro la puerta, Anna me besa.
-Te echaba mucho de menos, Dani.
-Yo también, pero no perdamos más el tiempo y dejemos que nuestros labios se fundan en un apasionado beso.
-Mmmm... Dani, te has vuelto muy romántico- me besa dulcemente.
Ni siquiera vamos a la cama, lo hacemos en la alfombra de la entrada. Después nos vamos a la ducha y cuando nos queremos dar cuenta son las 7 de la tarde, así que Anna se va a por dos tazas de chocolate. nos las comemos juntos.
-Quédate conmigo, Anna.
Me encantaaa!!! =3
ResponderEliminarGracias! :)
ResponderEliminar