-¡¿En serio?! -decimos los dos a la vez.
-¡sí! ¿me podéis firmar un autógrafo? -dice sacando de su bolso un papel y un boli.
-sí, claro que sí -digo cogiendo el boli y firmando en el papel, Dani hace lo mismo.
-¡Soy vuestro fan desde Estas No Son Las Noticias!
-Vaya señora pues sí que nos sigue -dice Dani
Pasamos el rato contándo anécdotas hasta que el ascensor vuelve a funcionar.
-Bueno, señora esta es nuestra planta, un placer -me doy dos besos con la ancianita.
-Igualmente,
bonita- se da dos besos con Dani- ¡Hasta luego, guapo! Cuídala mucho y no la
hagas daño, ¿vale? –le dice a Dani.
-Sí, señora- dice
saliendo del ascensor.
Mientras abro la
puerta, Dani me empieza a besar el cuello.
-¿Por qué me
habrá dicho eso la señora? –me pregunta Dani preocupado.
-Pues… a lo mejor
se piensa que vas a romper conmigo o me vas a engañar con otra- digo.
-¡¿Qué?!- me gira
para mirarme a los ojos- ¿Lo dices en serio, Anna? ¿Crees que te voy a dejar
por otra?
-Espero que no,
Dani- le digo seria.
-Pues espera, y
sentada, porque tú eres la única a la que amo con todo mi corazón, Anna.
Le beso.
-A veces me lo
preguntaba, si serías capaz de dejarme por otra que esté más buena o sea más
guapa…
-Anna, ¿tú te has
mirado en un espejo?
-Sí, ¿por?
-Porque si te
hubieras mirado en un espejo, no me habrías preguntado eso- dice- Anna, yo te
quiero, y no te voy a dejar nunca, ¿vale?- me besa.
-Te quiero, Dani-
una lágrima recorre mi mejilla.
-Yo también te
quiero, Anna- me limpia la lágrima- no llores mi amor.
Abro la puerta, vamos derechos a la cama.
Hacemos el amor cariñosamente, con muchas caricias, después, Dani se duerme,
pobre… está agotado… La verdad es que le quiero mucho, pero sigo teniendo ese
miedo de que me pueda dejar por otra, y como esa otra sea Cris, juro, que no
sale viva. Con estos pensamientos me duermo abrazada a Dani, mi gran amor, mi
novio.