Me despierto,
pero Dani no está a mi lado.
-¿Dani?- pregunto
buscándole por la habitación.
-¡Anna! Buenos
días, princesa, ¿qué tal has dormido?- sale del baño con una toalla tapándole
sus partes más íntimas, tiene el torso desnudo… En lugar de tirarme a sus
brazos respondo:
-Muy bien cariño
¿y tú?
-Muy bien- me da
un beso mañanero- he llamado a recepción para que nos suban el desayuno, como
veía que no te despertabas…- le lanzo una almohada pero la esquiva.
-Casi… Bueno me
voy a cambiar.
Me pongo unos
vaqueros y una camiseta no muy escotada…bueno…un poco…Salgo y Dani se me queda
mirando.
-Coño, Anna, ni
que fuéramos de fiesta -me mira comiéndome con los ojos.
-¿Voy mal? Si
quieres me cambio- digo girándome para volver a la habitación a cambiarme pero
unas manos me lo impiden.
-Estás perfecta
como siempre, mi amor- me susurra, me besa. Nos interrumpe el sonido de unos
golpecitos en la puerta.
-El desayuno, voy
a abrir.
-Ni se te ocurra
con esa camiseta, estás muy provocativa para el pobre chico- me intenta sujetar
pero me escapo y abro la puerta.
-Ho…hola…buenos
días…su…su desayuno, señorita- pobre chico se ha puesto nervioso y le tiembla
todo el cuerpo.
-¡¡Muchas
gracias, guapo!!- le doy una propina. Me giro y veo a Dani
partiéndose de risa por la cara del chico.
-No te rías,
Dani, pobre… Le ha dado un corte…
-Te lo dije- dice
él más calmado- Vamos a desayunar que tengo un hambre…
Desayunamos y
salimos a dar un paseo por Marbella, visitamos los lugares más importantes como el casco antiguo, el "Old Town".
-¿Te apetece ir a pasear por la playa?
-Ay, Dani, no me he traído bañador y me voy a manchar la ropa...
-Bueno, luego por la tarde mejor, ¿no? -me coge de la cintura.
-Sí...
-¿Te apetece tomar algo o también te tienes que cambiar? -bromea.
-Pues, mira sí, si que me apetece, y vas a invitarme tú -le sonrío y le doy un beso en la mejilla.
-Lo que sea por tí, mi amor -me alza la barbilla y me besa -te quiero.