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viernes, 6 de diciembre de 2013

Capítulo 94: Tú sí que sabes cuidarme.

Pasamos un rato abrazados. Flo intentando consolarme y yo sin parar de llorar.
-Quiero que Dani vuelva, que me abrace, que me diga que no le importa lo del embarazo y que me apoye si tengo que abortar –esa es la frase que llevo un rato repitiéndole a Flo. Parece que ya se la ha aprendido.
-Anna, para ya…
-Quiero que Dani vuelva, que…
-Anna, ya .me interrumpe Flo- Te voy a hacer un chocolate caliente. ¿Dónde…?
-No tengo comida –le pilla de sorpresa la noticia.
-Vale, pasaré por alto este crimen… Veamos… ¡Podemos ir a por uno!
-Flo… es tarde… Quiero dormir –le miro con cara de pena.
-No, Anna, son las 10, no te vas a ir a dormir tan pronto. Nos tomamos un chocolate y ya si quieres duermes –le miro. Es inútil discutir con él sobre lo que realmente necesito ahora mismo. Flo es como un padre para mí.
-Está bien, Flo…

Nos vamos a un puesto ambulante de chocolate con churros y pide dos chocolates calientes. La verdad es que me sienta muy bien y se me pasa un poco lo de Dani al sentir el chocolate en mi estómago, porque pensándolo bien no había cenado.
-Oye, Flo… Te quiero agradecer todo lo que has hecho por mi…
-Anna, no te preocupes, es lo que hacen los amigos.
-Pero, Flo, esto que tú haces por mí es más de lo que haría un amigo.
-Em… Bueno, Anna, es que tú eres mi protegida, ¿sabes?
-No, no sé.
-A ver, Dani, puede irse a otro programa y a mí no me importaría tanto como si te fueras tú –me levanto y le abrazo.
-Flo, tú si que sabes cuidarme.




Capítulo 93: No lo creo.

Llevo dos horas en el sofá llorando. ¿Cómo es posible que Dani y yo estemos tan mal? Es una tontería la razón por la que no me habla. Porque prefiero esperar unos años para tener un bebé… ¿Si lo hubiera sabido, lo habría tenido ya! Haría lo que fuera con tal de que Dani vuelva… Lo que fuera.
Me levanto, voy al baño par lavarme la cara. No quiero llorar más… No me quedan lágrimas, ni ganas…
De repente llaman a la puerta. ¿Quién será? Miro por la mirilla. Mierda… ¿por qué él ahora?
-Hola –digo mientras abro la puerta y le invito a entrar- Pasa, como si estuvieras en tu casa, Flo.
Flo se sienta en el sofá donde hace un momento estaba llorando. Ve todo el repertorio de Kleenex usados que tengo por el suelo y me mira esperando que le de una explicación. Me siento a su lado:
-Emm… Estaba viendo una película romántica… y de llorar… -hago como que me recojo una lágrima- Muy bonita…
-Ya…
.Bueno, Flo –me aclaro la garganta- ¿Querías algo?
-Sí, Anna… A ver cómo te lo digo –se queda callado, está muy serio- He estado hablando con Dani –Mierda- Me ha dicho que las cosas entre vosotros no van muy bien… -Retiro mis manos de las suyas que hasta hace un momento tenía cogidas- Anna…
-No, Flo…
-Anna, solo quiero saber si es tan malo como para que afecte a vuestra amistad. Solo, solo quiero saber si podréis trabajar juntos sin malas caras o gente llorando por lo pasillos.

Me levanto y en seguida me pongo a llorar porque conozco la respuesta. Flo me abraza en ese momento, se me cae el alma a los pies y no puedo parar de llorar.
-Flo, no lo creo. No creo que pueda –le respondo entre sollozos.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Capítulo 92: Este año todo ha cambiado.

Hoy es Lunes. Ayer cuando llegué a mi piso me puse cómoda y me fui a casa de Dani. Llamé al timbre y esperé durante 15 minutos a que me abriera, pero no estaba, o eso me hizo creer.

Vamos a empezar el programa y no le he visto en redacción. ¿No ha venido? Flo nos presenta y le veo aparecer al otro lado del plató. Parece como si no hubiera pasado nada entre nosotros. Actuamos con normalidad, siguiendo el guión.
Se acaba el programa. Se apagan las luces y el público se va. Flo nos mira a Dani y a mí como si supiera lo que ha pasado entre nosotros.
-Chicos, ahora venís a mi despacho, ¿vale?

Mierda, ¿qué nos querrá decir? Recojo rápido y me voy al despacho antes de que llegue Dani.
-Uy, Anna, qué pronto has venido –me sonríe.
-Em… Ya… Es que tengo prisa… -miento.
-¿Y Dani también? –me mira con cara “pícara”. Me hace gracia. Sobre todo porque Flo no nos ha llamado por nuestra discusión, y eso me alivia. Un poco. En ese momento llega Dani -Pasa, Dani, siéntate- se sienta a mi lado en el sofá pero no me mira- A ver, como sabréis dentro de poco es San Valentín. ¿Tenéis pensado hacer algo?

La noticia nos pilla desprevenidos, y no sabemos qué contestar.
-Emm… Yo… Bueno, nosotros no teníamos pensado hacer nada –le digo, finalmente.
-¿Ni un beso “Danna” como dicen los fans? –se ríe él solo.
-No, Flo, ya te lo ha dicho Anna, este año no. –dice Dani serio.
-¿Ni un poem, ramo de flores o bombones?
-No, Flo –le digo. Me levanto y abro la puerta- Lo siento, me tengo que ir.


Este año no vamos a hacer nada especial por San Valentín. Es curioso cómo cambia la vida de un año para otro. El año pasado, Dani se moría por darme un beso, pero este año… Este año todo ha cambiado.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Capítulo 91: Todo huele a él.

Cuando me despierto, Dani no está en la cama. Voy a la cocina y tampoco está. Miro por todo el apartamento y tampoco. “Genial” pienso “Se ha ido”. Voy a la cocina a prepararme un café. Me siento en la mesa y me doy cuenta de que me he sentado encima de un papel. Lo leo:

“Anna, necesito espacio y tiempo para pensar. Me voy este finde a León. Sé que te ibas a ir a Mollet, así que de todas formas íbamos a pasar el finde separados, pero necesito irme a mi pueblo. Creo que allí se me aclararán algunas ideas".

Estupendo. Necesita “espacio y tiempo para pensar”. Me prometo a mi misma no pensar en él durante todo el fin de semana y disfrutar lo máximo de estos dos días en mi ciudad.
En el viaje es difícil no pensar puesto que voy sola en el coche, por lo que me pongo la música a tope y aunque me tachen de loca no bajaré el volumen.

Llego a Mollet a la hora de comer y como en mi frigorífico no hay comida me voy a un restaurante. Pido una mesa, un solo plato y un solo postre. Hacía mucho que no comía sola. Estoy triste y vuelvo a pensar en Dani. No puedo evitarlo. No quiero que esté enfadado conmigo por una tontería como tener un bebé ahora o esperar unos años. ¡Es solo esperar unos años a que nuestros trabajos se estabilicen!


Vuelvo a mi casa. Abro la puerta y paseo como un zombie por mi apartamento. Todo me recuerda a él. De hecho, la cama está deshecha de la última vez que lo hicimos. Hay una camisa suya. La cojo. La huelo. Huele a Dani. Al igual que las sábanas en las que ahora soy incapaz de dormir. Va a ser un duro fin de semana sin él.

Capítulo 90: No lo entiendo.

Se le caen los platos al escuchar lo que le he dicho, pero no se llegan a romper. Me mira.
-¿Todavía? –le digo- Es que somos muy jóvenes para tener un bebé ahora.
-Y según tú, ¿cuándo lo piensas tener?
-Pues, no sé. Me gustaría esperar a que se estabilizasen nuestros trabajos, por ejemplo… 2 años más.
-Mmmm… Me parece bien, no es mucho. Pero si te quedaras embarazada, ¿abortarías?
-No sé, Dani. Es pronto para pensar en eso.
-Es pronto… -está cabreado, así que intentaré no tocar más el tema…

Cenamos en silencio. Ahora es cuando deseo tener la tele en la cocina. Por lo menos, podría tener varios sitios a los que mirar y no solo al plato. Cuando terminamos de cenar, vemos un  rato la tele, pero como no echan nada, Dani se va a la cama. Yo espero unos 5 minutos más para ir al dormitorio. Cuando entro, veo que Dani está tumbado de lado mirando a la pared.

-Dani –susurro- ¿estás dormido? –No se mueve. Me tumbo a su lado mirándole la espalda- Dani, sé que estás despierto así que te voy a decir que no quiero que sigamos enfadados. Dani, si no quiero tener el bebé ahora, creo que deberías respetar mi decisión. Somos una pareja y como tal, deberíamos apoyarnos el uno al otro –suspiro, hablar con una persona que sabes que te está escuchando pero que no te contesta es un poco desesperante- Dani, quiero tener un bebé contigo, pero creo que todavía soy demasiado joven y que mi –me corrijo- nuestra situación laboral es demasiado inestable. Creo que si ahora me quedara embarazada, Flo nos despediría a los dos. Prefiero esperar unos años a que, no sé, a que tengamos un puesto fijo en un programa que lo vea la gente, no que lo vean solo nuestras fans… No sé si me entiendes, pero, Dani, no quiero que me dejes de hablar solo porque quiero esperar unos años a tener un bebé. No entiendo por qué me has dejado de hablar… -me giro y miro a ventana- No lo entiendo…

jueves, 19 de septiembre de 2013

Capítulo 89: No quiero hablar de ese tema.

-Oh, Dios mío, ¡no me he puesto condón!
-¡Es lo que te acabo de decir!
-Bueno, pero si no tienes la regla no pasa nada, ¿no?
-Pero, Dani, esta semana me tiene que bajar, por lo que lo más seguro es que esté ovulando ya.
-¡Mierda! –está dando vueltas por la habitación, en ropa interior- Ha sido por la prisa que tenías, Anna… -sonríe- yo lo iba a hacer más cariñosamente.
-No, no, no, no, no me eches a mí la culpa, no, no, no. Yo he sido muy pasional, vale, pero me podrías haber parado para ponértelo, ¿no?
-Sí, podría, pero es que me asusté –me mira con cara de niño bueno.
-Vale, da igual. A lo mejor no me quedo embarazada. Dejemos esta conversación. ¿Hacemos la cena?

Dani parece que se ha quedado en blanco y no reacciona, así que me voy a hacer yo la cena. Al cabo de un rato, viene a la cocina, parece que está preocupado:
-Dani… No te preocupes…
-No quiero hablar de ese tema.

Parece que se lo ha tomado en serio. Quizás quiera tener un bebé conmigo… ¡Oh, Dios mío! Pero yo no quiero tener un bebé… Bueno, sí, pero más adelante… Todavía soy joven, tengo un trabajo de televisión, ¡me podrían despedir! Y Flo… ¿qué diría Flo después de avisarnos de que no nos podían ver juntos? Nos despediría, seguro.

Me giro y veo a Dani poniendo la mesa. Está muy serio. Coloca los platos cuando le digo:

-Dani, yo no quiero tener un bebé.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 88: Siempre

Después del programa, me voy a casa de Dani. Me tumbo en el sofá dispuesta a ver mi serie y Dani se tumba a mi lado. El capítulo que echan está muy interesante y estoy muy enganchada a la historia, veo que Dani está aburrido. De repente, me acaricia la pierna y va subiendo poco a poco... Le aparto la mano, y sigo mirando la tele. Después de un rato, Dani me dice:
-Anna... ¿le queda mucho?
-¿Para acabar? No creo -se acerca y apoya la cabeza en mis rodillas.
Le acaricio el pelo mientras él me sigue acariciando las piernas.

Por fin termina el capítulo, entonces, Dani se incorpora y me besa.
-Ahora eres toda mía -me dice entre besos.Me separo para decirle:
-Siempre -me corta con un beso "lo he sido" quería decir, pero no he podido...

Me sigue besando, empieza a bajar y me besa el cuello. Me da pequeños mordiscos y suspiro. Sube, otra vez y me besa en la comisura de los labios. Continúa su expedición y me muerde el lóbulo de la oreja.
Me coge en brazos y me lleva a la cama. Me empieza a desnudar lentamente. Me quita la camisa...Botón a botón... Los pantalones me los va bajando, poco a poco... Parece que está disfrutando de las vistas... Sonrío, estoy muy excitada. Me da besos en el ombligo... Va bajando... Poco a poco... Llega al tanga... Muerde el borde superior y baja, despacio, con intención de quitármelo con la boca.

-Dani, me encanta que hagas esto... -le doy la vuelta. Ahora soy yo la que estoy encima- Pero no me hagas esperar.
Le abro la camisa de golpe y saltan los botones. Le quito los pantalones y los bóxers y ansiosamente me subo encima.

Acabamos y estamos agotados. Ha sido muy pasional. Al cabo de un rato, le digo:
-¡Oh, Dios mío, Dani, no te has puesto condón!

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capítulo 87: Una parte de ti.

Dani me mira, pero yo no puedo mirarle a los ojos. No ahora con lo que me acaba de decir. ¿Que va a intentar volver a amarme? ¿Es que en un segundo me ha dejado de amar?
-Dani –consigo decir al cabo de un rato- ¿ya no me quieres como antes?
-No, Anna, ya no te quiero como antes –le miro- Anna, antes te quería para mí, simplemente, era como cuando un niño quiere un peluche con toda su alma y no quiere compartirlo con nadie.
-Creo que no te sigo –respondo.
-Anna –suspira- Ahora, te quiero como se quiere a una novia. No como se quiere a un peluche, por así decirlo, no sé si me entiendes –asiento- Antes, era como si fueras, como si fueras…
-Una novia –le corto- pero ahora es como si fuera tu mujer, ¿no?
-¡Exacto! Porque no puedo romper contigo, Anna. No puedo, sinceramente. Tenemos nuestras discusiones, pero las solucionamos y seguimos hacia delante –se sienta en el borde de la cama- En el baño, estaba reuniendo fuerzas para dejarte, Anna, en serio, pero no he podido, no te puedo dejar, Anna, porque eres una parte de mí.
-Una parte de ti –susurro.
-Exacto –me coge la cara con las manos- Nunca te voy a abandonar, Anna. Nunca –le brillan los ojos y yo estoy llorando. Nos fundimos en un delicado beso- Una cosa –le miro interrogante- A partir de ahora, nos vamos a contar todo, ¿vale? –sonríe y le beso. Le quiero y eso no lo puede cambiar nadie.
-Buenas noches, Anna
-Buenas noches, cariño –me abraza por la espalda.
Nos dormimos en esa posición.

Al día siguiente, me despierto antes que él y voy a prepararle el desayuno. Me apetecen tortitas. Cuando ya le estoy echando el sirope, aparece Dani, me abraza por la espalda y me da un beso en el cuello:
-Me ha despertado el olor a ¡tortitas! Buenos días, cari- me gira y me da un beso mañanero- ¿te has despertado muy pronto? No te he oído.
-No hace 15 minutos o así. Soy una ninja –sonrío. Miro la hora- Por cierto, Dani, nos queda media hora para ir al programa. No es por meterte presión.
-¡No jodas! –veo que se come dos tortitas a la vez.

Cuando termino de arreglarme, recojo los platos y veo que Dani se está afeitando.

Sonrío, parecemos un matrimonio.

martes, 10 de septiembre de 2013

Capítulo 86: Voy a intentar volver a amarte.

 ¡¿Cómo que hablar?! ¿De qué querrá hablar? ¿Ha sido culpa mía? ¿He hecho algo mal? ¿Se ha enamorado de otra? ¡Oh, dios mío, vamos a cortar! Pero si va a romper conmigo, ¿por qué ha organizado esta cena para luego romper conmigo? No, no tiene que ser eso… Bueno, Anna, no te rayes… A lo mejor solo quiere hablar… pero… ¿de qué?
-Sobre –me atraganto- ¿qué, cari? –pregunto, finalmente, con la voz temblorosa. Me mira fijamente, pero yo miro a todas partes menos a él. Puedo notar sus ojos marrones mirándome con un ápice de preocupación. Sus labios están fruncidos. Sus preciosos labios que antes me han besado dulcemente.
-Quiero que me cuentes lo que pasó realmente entre Raúl y tú el día que os pillé en tu casa –lo ha soltado todo de golpe. Todavía estoy asumiendo sus palabras.
-¿En serio? ¿Estás seguro? –Me mira fijamente con una mezcla de preocupación y dolor- Vale… Em, no sé ni por dónde empezar…
-El principio es un buen comienzo –sonrío.
-Bueno, está bien –estoy nerviosa y no sé dónde poner las manos. Me echo el pelo hacia atrás, me froto las manos, las meto debajo de las piernas pero luego pienso que es una mala opción, así que las saco en seguida. Dani se da cuenta y me coja las manos con las suyas. Las acaricia y eso me relaja. Y empiezo a hablar- Tú sabes que lo nuestro, la prensa no lo tenía claro, ¿no? –asiente- La prensa creía que habíamos roto, y que yo salía con Raúl, que era un poco verídico, pero ese no es el tema. Cuando rompí con él se enfadó tanto que cuando vio que estábamos saliendo dijo que se lo diría a la prensa si no…
-¿Si no qué? –Ahora llega el momento doloroso. Le aprieto las manos. Me mira suplicante. Esto le va a doler, por lo que no le miro y lo suelto de golpe.
-Si no le besaba delante de las cámaras.
Se queda sorprendido. Quita sus manos de entre las mías y se levanta. Me mira sorprendido. Esta asimilando la respuesta. Se queda callado y eso es lo que más miedo me da. Me gustaría que gritase, que se enfadara conmigo, porque es lo que realmente merezco. No se lo conté. Debería haberlo hecho. Estábamos tan bien. Se da la vuelta, mira a la pared y empieza a llorar. No me lo puedo creer.
-Dani… -me levanto y lo abrazo por detrás.
-¡No me toques! –me separa y se encierra en el baño.
-Dani –intento abrir la puerta- Dani, por favor abre la puerta –sollozo- Dani…
Pasa un hora hasta que abre la puerta. Tiene los ojos rojos, supongo que de llorar.


-Voy a intentar volver a amarte, Anna. Pero es difícil, porque te odio por hacer eso, pero a la vez es la parte que amo de ti, porque te preocupas por los demás, por mi. Porque harías cualquier cosa por mí, por nuestra relación, cualquier cosa, como besar a Raúl, arriesgándote a que te despidan, a que tu carrera se venga a bajo. Por eso, voy a intentar volver a amarte.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Capítulo 85: Estamos en paz.

 Me sonrojo cuando me dice esas cosas. El corazón se me desboca. Comenzamos a comer. Me sirve salmón con una guarnición de verduras.
-Espero que te guste, lo he hecho yo.
-Mmmm –digo mirando el plato- me encanta el salmón.
Me lo termino en un momento y observo como come. Es muy delicado cortando el salmón. Lo separa cuidadosamente, como si estuviera operando, luego, lo junta con un poco de verdura y se lo come. Mastica cuidadosamente y traga. Nunca me había fijado en lo delicado que se ha vuelto. Antes, cuando no estaba conmigo era más alocado. Ahora, es como si se hubiera convertido en un hombre.

Cuando termina, Dani me recoge el plato y se va a la cocina. Parece que ni se ha dado cuenta de que le he estado observando.
-Y de postre… -dice desde la cocina- redoble de tambores… -me sirve un plato con una tapa. La levanta.
-¡Fresas con chocolate! –exclamo entusiasmada.
-Sí, pero esto mejor nos lo tomamos en la cama. ¿Qué te parece? –le sonrío, pícaramente. Él sabe lo que realmente me gusta.

Nos tumbamos. Tenemos las fresas en medio. Coge una fresa, la moja en el chocolate y la inclina para que yo la muerda. Me limpio el chocolate de los labios con la lengua, mirándolo fijamente.
-Están deliciosas –susurro y repito lo que él ha hecho.
-Me encantan –nos estamos mirando fijamente. La tensión se palpa.
Vamos comiendo poco a poco. No hay prisa. Hay mucha tensión sexual, y ambos lo sabemos, pero nos encanta estar así. Al cabo de un rato solo queda una fresa.
-Parece que has contado mal –le susurro, relamiéndome.
-Me parece que no –coge la fresa, la pone en mi boca por un extremo y él muerde por el otro. Vamos comiendo hasta que nuestros labios se juntan. Nos fundimos en un beso.
-Me gustan tus ideas –quito el plato de la cama y lo coloco en el suelo. Dani me atrae hacia él. Me besa cariñosamente. Se pone encima de mí. Busca la cremallera del vestido, pero no la  encuentra, así termina rompiéndolo. Se siente, yo sigo encima de él. Le cojo la camisa y se la abro de un tirón.
-Estamos en paz –le susurro en el oído. Aprovecho y le muerdo el lóbulo de la oreja. Le entra un escalofrío. Sé que le encanta.
Hacemos el amor como si no hubiera un mañana. Cuando terminamos apoyo mi barbilla en su pecho y nos quedamos mirándonos.
-Eres el mejor novio del mundo –le digo.

-Oye, Anna… -suspira y se incorpora. Se ha puesto serio- tenemos que hablar.

jueves, 16 de mayo de 2013

Capítulo 84: ¡¿Que no me enfade?!

Voy encajando ideas. Ella sabía lo de Dani y yo, cuando nadie más lo sabía, porque ella era la única que veía que Dani se metía en mi casa y nos escuchaba... haciendo el amor... ¡¡Ella fue la que se lo dijo a la prensa!!
-¡Así que fuiste tú quien se lo dijo a la prensa! -mi respuesta la ha dejado anonadada.
-Yo no fui, Annita.
-¡Pero si nadie más lo sabía! Claro, por eso me pediste el azúcar, para asegurarte de que era Dani...¡Eres una maruja! -la grito. En ese momento el ascensor llega a nuestra planta.
-Anna, bonita... No te enfades...
-¡¿Que no me enfade?! Métase en sus asuntos, señora -abro mi puerta y la cierro dando un portazo lo suficientemente fuerte como para que se oiga por todo el edificio.
Intento serenarme, voy a darme una ducha a ver si me relajo. Miro la hora. todavía son las 6:30. A las 6:45 ya he terminado de ducharme, así que me pongo a ver "The Big Bang Theory" me encanta Sheldon Cooper, la verdad es que me encantan las series. Cuando acaba me doy cuenta de que son las 7:30, así que me empiezo a arreglar.
Me visto lentamente. Me ha quedado muy mal el pelo así que me hago una trenza. Miro la hora, 8:15. Voy andando despacio. A las 8:45 he llegado a su edificio. Me fumo un cigarro aunque no me lo acabo, mastico un poco de chicle y me echo colonia para disimular el olor. Llamo al timbre. Me abre Dani, que lleva un esmoquin, y me da un beso. Paso, su casa está iluminada con velas.
-Dani, a ver si nos vamos a quemar -se ríe. Hace un gesto cortés retirando la silla para que me siente.
-Qué caballero.
-Todo esto es poco para tí, tú te mereces más, Anna -me besa.

jueves, 11 de abril de 2013

Capítulo 83: ¡Hola, bonita!

En ese momento aparece Cristina.
-Eh... -parece sorprendida al vernos a Dani y a mi con cara de enfado. Le ha costado mucho empezar a Flo y ahora va ésta y lo interrumpe- Flo... bueno, da igual, luego hablamos.
Se va. ¡¿Para eso viene?! En fin. Volvemos a mirar a Flo. Nos mira como si fuéramos sus hijos, a los que está a punto de regañar, y es que para mí, para nosotros, Flo, es como un padre.
-Bueno... A ver... -Flo duda de como empezar. Al final se aclara y continua diciendo- Pues, lo que os decía, que he hablado con los de arriba y me han dicho que no les importa que seáis novios -nuestra cara de alivio le interrumpe. No me puedo creer lo que está diciendo. ¡Podemos ser novios! Me levanto y voy corriendo a abrazar a Flo- Pero -me separo, oh Dios, hay un "pero" - Pero, teneís que ser profesionales en el trabajo, es decir, nada de miraditas, indirectas, besos en la mejilla, tú, Anna, nada de "dame un beso" durante el programa. Luego, fuera lo que queráis.
-¡Muchísimas gracias, Flo! -le abrazo otra vez y le empiezo a dar besos en la mejilla- Eres el mejor jefe del mundo y por eso te quiero tanto -le doy otro beso y me separo.
-Ya lo sé -se ríe- Venga, Anna, ¿no tenías prisa?
-Ay, sí,¡hasta mañana, Flo! -cojo a Dani, que se ha quedado paralizado y me lo llevo fuera del camerino de Flo. Estoy muy feliz y aliviada de que por fin puede estar con Dani, como si fuéramos una pareja normal.

Nos vamos a mi casa.
-Anna, vamos a celebrarlo, te invito a cenar- me dice, Dani. Está eufórico.
-¡yuju! y ¿a dónde vamos a ir?
-A mi casa -Dani se va, pero antes de cerrar la puerta dice- a las nueve en mi casa, y ponte un vestido que sea fácil de romper -cierra la puerta.
Capullo...
Bajo al chino a por un vestido. Al cabo de un rato, veo uno rosa con un hombro al aire. Muy sexy...
Cuando llego a casa, veo que mi vecina de enfrente (la del azúcar) está buscando algo en mi buzón.
-¿La puedo ayudar en algo? -parece que se ha asustado.
-¡Hola, bonita! Es que creo que se me ha metido algo en tu buzón.
-Ya, claro -abro el buzón. No hay nada- ¿Y bien?
-¡Anda pues no! Muchas gracias, bonita -nos vamos al ascensor. Se hace un silencio incómodo hasta que dice:
-¿Qué os dijo Flo de lo de la revista?
-¿Cómo que qué nos dijo Flo de la revista? ¿Tú cómo lo sabes? -pregunto asombrada.

miércoles, 10 de abril de 2013

Capítulo 82: Es como una liberación.

-Dani... La gente nos mira mucho...
-¿Y qué pasa? ¿Te da vergüenza ir conmigo?
-No, pero... a lo mejor ellos no lo saben y Flo... nos dijo que pasemos desapercibidos -Susurro.
-Anna, estoy cansado de estar siempre escondiéndonos. De tener que ir al baño o al camerino para poder besarnos.
-Por favor, Dani... No saques ahora ese tema... Vamonos, por favor.
-No, Anna, ya está bien. ¡Estoy hasta las narices ya de todo esto! -me levanto con intención de irme, pero Dani me coge del brazo y me planta un beso en los labios. La gente aplaude y grita "¡bien, Dani y Anna son novios!" "¿Muy bien, Dani, así se hace!" "Este es un campeón".
Me separo y lo miro con ojos incrédulos. No me puedo creer lo que acaba de hacer. Es una liberación. Ya no tendremos que escondernos para darnos un beso.

Hacemos el programa con normalidad y como si no hubiera pasado nada, aunque Flo nos mira con cara de saberlo en la publi y parece que no le agrada.
Estoy recogiendo mis cosas rápidamente porque no quiero que Flo nos pare para hablar, pero me giro y está él.
-Hola, Flo -le muestro una de mis mejores sonrisas. No se me olvida lo que ha hecho esta mañana, pero tampoco quiero que me regañe, así que le intento apartar, pero no se  mueve- Disculpa, tengo prisa.
-Anna, tengo que hablar con los dos. Es muy importante.
-Vale -no oculto mi cara de preocupación. Me lo temía- Que sea breve.

Abro el camerino de Flo y veo a Dani preocupado. Flo va detrás de mí.
-Hola, cari -me dice. Le echo una mirada para que se calle. No estoy enfadada por lo que ha hecho, de hecho, una parte de mí se alegra, pero la otra me dice que no vamos a salir bien de esta. Flo cierra la puerta, yo me siento al lado de Dani y le cojo la mano, estoy muy nerviosa por lo que va a decirnos. Tengo miedo de que le despidan a él y que luego me lo eche en cara. Este programa es muy importante para los dos y no quiero que por un simple beso nos despidan o nos separen, porque yo estoy enamorada de él y sé que cuando Flo nos diga que no podemos estar juntos y hacer el programa, que uno de los dos se tiene que ir si queremos seguir juntos, sé que luego no vamos a estar igual. Todo eso me pasa por la cabeza mientras Flo cierra la puerta. Dani me aprieta la mano, le miro, Dios, que carita de preocupación tiene. Quiero decirle que todo está bien, que vamos a salir de esta, porque nos queremos y eso lo es todo, pero lo único que hago es sonreírle para intentar tranquilizarle y le acaricio la mano. Flo se gira dispuesto a hablar. Suspiro, preparada para lo que va a decir. Empieza diciendo:
-He hablado con los de arriba y...

Capítulo 81: ¡Quiero sexo!

Pasamos un mes sin sexo. A parte de ser un "trauma" para mí, es una prueba para ver si Dani realmente me quiere o solo soy una más de sus conquistas.
Hoy es 12 de Febrero y quedan dos días para San Valentín. Nos hemos ido cada uno a nuestro pueblo. Le echo muchísimo de menos. Necesito sentirlo otra vez entre mis piernas...
En cuanto llego a casa, me meto en Twitter y veo que tengo un mensaje privado de Dani: "¿Tienes planes para el martes, guapa?" Le respondo con un "estoy libre para lo que quieras..."

A la mañana siguiente llego la primera al programa.
-Qué raro que llegues la primera al programa -dice una voz detrás de mí.
-¡Quiero sexo! -digo mientras me giro- Uy... Hola, Flo... Emm... ¿Qué tal el finde?
-Eh... -está sorprendido, madre mía, vaya cagada- Creo que mejor que a ti  se ríe, pero al instante se pone serio y se me queda mirando.
-¿Que...Qué te pasa... Flo? -le pregunto, nerviosa.
-¿Denunciaste... al tío... al cabrón que te hizo eso? -tardo un poco en contestar... Estaba intentando olvidarlo.
-Sí, lo están buscando... Me han hecho unas pruebas de ADN y están esperando al resultado, por eso están tardando en encontrarlo -se me llenan los ojos de lágrimas- Llevo días sin saber nada.
-Vaya... Lo siento mucho, Anna -trato de que no se me caiga ninguna lágrima. No quiero llorar más. Tengo que ser fuerte.
-No pasa nada, cari. Una experiencia más -me giro porque se me está cayendo una lágrima. Flo me gira y me da un abrazo.
-Anna, ya sabes que me tienes aquí para  todo, ¿vale?
-Ya lo sé, Flo -le miro, él me mira con mucha ternura- Muchas gracias -le vuelvo a abrazar.
En ese momento aparece Dani.
-Anna, ¿estás bien? ¿qué te pasa?
-Nada, Dani, nada...es que todavía me afecta... eso...
-Tranquila, pequeña. Ya lo olvidarás -me da un beso.
Entramos. Preparamos en programa y a las 2:30, Dani y yo nos bajamos a comer. Nos sentamos en una mesa, solos, por lo que la gente nos mira. Dani está muy cariñoso y la gente nos lanza miradas significativas.

lunes, 8 de abril de 2013

Capítulo 80: ¡Al ataque!

Desayunamos y decidimos dar una vuelta por Mollet. Está todo mojado y caen algunos copos.
-Dani, te voy a llevar a un lugar que debe de estar nevando más fuerte.
De camino, cantamos canciones de la radio y él mira de vez en cuando por la ventanilla. Tras hora y media de viaje, aparco al lado de una casita con un descampado nevado.
-¿Y esto, Simon? - dice mientras se pone unos guantes.
-Aquí he venido varios años cuando era pequeña -me coloco los guantes imitando el gesto de una cirujana apunto de entrar a quirófano- Es muy bonito.
Salimos del coche y vamos a la casita dejando nuestras pisadas en la nieve. Llamo a la puerta, y al tiempo nos abre una señora.
-Buenos días y bienvenidos al restaurante El Mont, sois dos, ¿verdad?
-Sí- nos hace una señal para que la sigamos y nos lleva a una mesa al lado de la ventana. El restaurante no está muy lleno: dos parejas y una familia más.
Terminamos de comer y mientras pago, Dani, se sale al patio. Al salir, le llamo para pasear juntos, pero no me responde. Le vuelvo a llamar.
-Estoy aquí, Anna- suena detrás del restaurante, así que voy para allá.
Nada más torcer la esquina, me encuentro a Dani con un grupo de cinco niños que llevan bolas de nieve en las manos "Mierda" Pienso.
-No, Dani, no...- retrocedo pero sigo mirándole.
-¡Al ataque!- todos a la vez me tiran bolas de nieve.
-¡Socorro!- grito mientras corro buscando un lugar para cubrirme. Si quieren una guerra de bolas de nieve, la tendrán.
Después, de que a varios niños les llamaran sus madres y se fueran nos quedamos Dani y yo con un niño más.
-Joaquín, ven, que nos vamos- El niño llamado Joaquín se levantó de su escondite y Dani y yo nos quedamos solos.
De repente veo un Kleenex asomándose detrás de un arbusto.
-Paz, Anna, bandera de blanca- dice Dani. Me río y salgo de mi escondite. Parece que no he acabado tan mal, creo que él tiene más nieve que yo.
-¿Dónde has aprendido a tirar así?
-Es lo que tiene haberse criado en Mollet- le miro divertida- ¿te apetece un chocolate bien caliente?
-Sí, por favor- me coge del brazo. Me abraza.
-¿Y esto es porque te he ganado?- le pregunto.
-No, es porque cada día me sorprendes y me enamoro más de tí.
-A mí si que me enamora que me digas eso- le beso lentamente, cariñosamente, juguetonamente... En fin, todos las formas de besar que se me ocurren en ese momento. Le quiero, y no puedo ser más feliz

domingo, 17 de febrero de 2013

Capítulo 79: ¡Idiota!

Me despierto y sigo igual, con mi cara en el pecho desnudo de Dani. Le doy un beso entre sus pechos y me levanto. Hago para desayunar tostadas. Son la diez y media, voy a esperar a que Dani se levante para desayunar.
Son las once, me rugen las tripas y Dani no da señales de vida. Pues voy a buscarle. Y ahí esta, tumbado en la cama con las sábanas revueltas, es cierto que es más cuqui dormido. Me subo a la cama a cuatro patas y le susurro al oído.
-Dani... amor...levántate ya...- le beso
-¿Qué, no tuviste suficiente ayer, eh, Anna?- se ríe
-¡Idiota!
Me levanto de la cama corriendo y me voy al salón.
-Anna, espera- se levanta después que yo- Lo siento, era una broma.
-Eso no era una broma, te has pasado
No me creo todavía que me haya soltado eso, así como si nada. Después de lo de anoche...
-Por favor... perdóname...-me pone ojitos de cordero degollado- Por favor...
Poquito a poco se va acercando a mí y ya sé por dónde van las cosas... Pero no le voy a seguir el juego. Me voy acercando también a él poco a poco hasta que nuestros labios están a centímetros uno del otro.
-Pero no- me aparto antes de que me roce y no arrepentirme- Me ha dolido lo que has dicho
Se acerca a mí, de nuevo a centímetros, y me susurra dulcemente:
-Hasta que no me perdones, me quedaré así- me alejo y se acerca, así todo el rato.
Me rindo, no puedo resistirme a estar a escasos centímetros de su boca y sin probarla. Pasan cinco segundos hasta que mis labios se funden en los suyos, provocándome sensaciones nunca notadas. Es como el primer beso del primer novio de la infancia, aunque no sea el nuestro.
Del beso deriva que nos acariciemos y que poco a poco el beso es más efusivo. Pero no puedo hacerlo ahora teniendo tan reciente lo anterior. Por lo que le aparto y le cuento el problema. Me besa dulcemente y me dice que lo entiende perfectamente, que no lo haremos hasta que no esté segura.

Capítulo 78: Cuéntamelo todo.

-¡Miki! -no me queda nada para alcanzarle- ¡Ese hombre me quiere violar!
Me escondo detrás de él y observo la pelea que tienen. Miki le amenaza con llamar a la policía así que huye. Miki quiere perseguirle pero le freno, le niego con la cabeza y eso dice todo. Refunfuña y golpea el suelo, pero es la verdad. No quiero que me deje aquí sola.
-Muchas gra...gracias, Miki- me abrazo a su cuerpo y lloro, aunque con la lluvia no se notan- Te debo la vida...
-Exagerada- me devuelve el abrazo- Conque me invites a algo me sobra, y no llores...
Vamos a mi casa. Estoy hecha una mierda, entre que la ropa ya no la llamaría ropa, y mi dignidad por los suelos...
Entro, y lo primero que veo es a Dani con cara de sorpresa y preocupación al verme cómo y con quién voy.
-¿Qué te ha pasado?- corro hacia él llorando y me recibe con un caluroso abrazo
-Es... es muy la...largo- intento hablar pero es imposible
-La han intentado violar- ¡Hala! ¡Hala, hala! Yo no habría sido tan directa...
-¡¿CÓMO?!- Dani se separa y me mira de arriba a abajo- Cuéntamelo todo.
Hago todo lo posible para contarle lo ocurrido sin atragantarme mucho y así se entera Miki también. Cuando acabo, Dani me abraza.
-Esto...- dice Miki y le miramos todavía abrazados- Yo debería irme... Es muy tarde.
Se va, y antes de que cierre la puerta Dani le llama:
-¡Miki!- Este le mira- Muchísimas gracias,... de parte de los dos...-hace un gesto que supongo que significa "de nada" y se va.
-Dani- me mira a la vez que me aparta un mechón de la cara- Me voy a duchar, doy asco...
Mientras me ducho, a mi velocidad, voy dando vueltas a todo lo sucedido. Cada segundo que recuerdo me produce escalofríos en mi cuerpo.
Me pongo el pijama y me meto en la cama con Dani, que me mira con cara de pena y me acurruco en sus brazos buscando su protección y su cariño. Dormimos en la misma postura toda la noche, o al menos él.