Entramos en mi casa y me pongo el abrigo. Qué agustito se está sí...
-Anna, me voy a mi casa a dormir- me acaricia la cara
-¿Quieres que te acompañe?- le imito y nos reímos
-No hace falta, amor- me besa- Me voy, te quiero
-Yo más- se va
Mañana va a ser un día duro, suspiro. Me acuesto y tardo en dormir.
Me despierta el sonido del telefonillo. Me levanto muy cansada.
-¿Sí...?- digo con la voz dormida
-¿Anna? ¿No te has levantado todavía?- esa voz dulce me encanta- Son las diez y media
-Pasa, Dani- le abro el portal y dejo entornada la puerta de mi casa. No tarda en subir a mi casa. Cierra la puerta y viene hacia mi con un paso elegante. Me agarra por la cintura y me acerca a él tan rápido que cierro los ojos del susto. Al abrirlos me doy cuenta de que estamos en una de esas posturas en las que surge un beso muy romántico, la típica de películas. Y como no, me besa y baja la mano pero se la aparto y le dejo una sonrisa picarona.
-Me voy a duchar- le digo y me encierro en el baño. Al salir, el desayuno ya está listo y servido.
-¿Me has hecho el desayuno, cari?- miro sorprendida, está todo perfecto
-El mejor desayuno para la mejor chica- me da un besito
Me visto, desayuno y nos vamos al plató juntos en su coche. Entramos al plató de la mano, decisivos. La gente nos mira y cuchichea. Pero todo nos da igual, ya hemos elegido qué hacer. Nos paramos delante de la puerta del despacho de Flo y llamamos.
-¿Se puede?- decimos a la vez