Visitas

martes, 29 de mayo de 2012

Capítulo 62: Le beso

Le aparto de un empujón.
-Dani, ya no te quiero- estas palabras me han dolido hasta a mí
-Dímelo a los ojos- me va a costar, pero le miro a los ojos, está llorando
-Dani, ya no te quiero, me he olvidado de ti, ahora me he enamorado de Raúl, de hecho, le voy a pedir que seamos novios, porque me ha demostrado que realmente se preocupa por mí, no como tú, que te pasas semanas sin hablarme, lo siento Dani, pero ya no te quiero- Me monto en el coche y lo dejo, llorando. Por el retrovisor veo como se sienta en el bordillo y hunde su cabeza entre las rodillas. Ahora mismo tengo ganas de parar y volver para abrazarle y besarle, pero me aguanto.
No sé cómo puede llegar a casa, ni si quiera sé cómo le pude soltar todo eso. Es mentira todo, menos lo de Raúl, pero no le quiero pedir salir. Me tumbo en la cama y empiezo a llorar. Cuando ya no me quedan más lágrimas, me doy una ducha. Me como una manzana. Al acabármela llaman a la puerta. Abro.
-Hola Anna...
-¿Raúl? ¿Qué te ha pasado?- le siento en el sofá. Tiene una ceja rota y rasguños en el brazo.
-Dani...- me mira con los ojos tristes
-Joder, lo siento Raúl...
-No es culpa tuya, no pasa nada, lo que no sé es porqué me ha pegado, Anna, porque ¿soy tu amigo? Porque ¿te quiero?
Me quedo rallada. Cambio de tema.
-¿Cómo ha sido la pelea, Raúl?
-Estaba caminando hacia aquí, para charlar y eso y preguntarte qué tal estabas... Me empezó a decir que eras mucho para mí, que no me merecía que me quisieras y.
Le beso. Aquí se acaban todas mis dudas de si quería a Raúl, no, no le quiero, solo le tengo cariño... pero... es tan tierno...

Capítulo 61: Besos de Martínez

Desayuno y me voy a hacer el programa. Llego más tarde de lo normal, ya casi es la hora de comer. Mi excusa, me he quedado dormida, aunque algunos saben lo que pasa.
El programa transcurre muy ceñido al guión, si alguien se sale del  guión es Flo. Acaba el programa y voy a hablar con Dani, aclararle lo que pasó ayer y luego irme a Mollet. Llamo a la puerta de su camerino, pero nadie contesta.
-Dani...- abro un poquito la puerta pero la cierra de golpe- Dani, por favor, quiero hablar contigo...
-¡Yo no, Anna!- Su voz no es la misma, me siento fatal, pero si no me abre tendré que hablarle desde afuera
-Dani, lo siento mucho. Creía que eras tú... y eso- No quiero explicar ahora lo que pasó que la gente que pasa al lado mía se me queda mirando- Ábreme, por favor
No contesta, esto se me hace muy duro.
-No puedo contártelo aquí, ábreme y lo hablamos dentro- susurro, pero nada, no hay respuesta- Me rindo, Daniel. Haz lo que quieras.
Paso el finde en Mollet, pensando en Dani. El lunes por la mañana vuelvo a intentar hablar con él, pero no me hace caso. Y así pasan los días, de lunes a viernes, sin una palabra suya que no fuera de guión. Ahora me llevo mejor con Raúl, quedamos más a menudo para desayunar o pasar las tardes. Ha pasado un mes desde que Dani y yo rompimos. Ha sido un lunes muy agotador y me voy a mi casa a vaguear.
-¡Anna, espera!- grita alguien antes de meterme en el coche. Lo busco con la mirada, pero no veo a nadie. Me giro y veo a Dani, concentrado en mis ojos.
-¡Dios, Dani! ¡Qué susto!- le empujo para alejarle
- Lo siento, Anna- salgo del coche y nos apoyamos los dos en él- Ahora me puedes contar todo
-¿Ahora? ¿Ahora quieres que hablemos de algo que llevo intentando decirte desde hace bastante tiempo? ¿Y si ahora soy yo la que no quiere? ¿Y si.- ¿Pero... qué? Me besa. Estoy aturdida, deseaba estos labios hace tiempo, pero hoy no los quiero. Hoy no quiero besos de Martínez.

Capítulo 60: Muchas gracias por todo, Raúl

-¿Qué? No...no. Lo que pasa es que estoy cansada- Simulo un bostezo- ¿Ves?
-Anna, has dormido toda la noche hasta las diez, de cansada nada- mierda... Me ha pillado, ¿qué excusa pongo ahora? Me está mirando a los ojos y me pone más nerviosa aún.
-Esto... Ya estoy mejor, creo que me puedo ir ya a mi casa, ¿no?- me estoy impacientando
-Voy a avisar al doctor que opine- se levanta- Ahora vuelvo- Y como guinda de la tarta, me guiña un ojo
Pasan los minutos y vuelve acompañado de un doctor y de la misma enfermera de antes. Me dan de alta y en la puerta del hospital, busco mi coche, que no recuerdo dónde lo aparqué.
-Anna, ¿no estarás buscando tu coche, verdad?- Otra vez nerviosa
-S...sí. No sé dónde lo aparqué- me pongo de puntillas para ver mejor
-No lo vas a encontrar...- Se cruza de brazos, ¿qué pasa?
-¿Y eso? ¿Por qué?
-Porque, según me ha contado Flo, viniste en ambulancia- Es verdad...- Y antes, te llevaba Dani- ¡Dani! Me había olvidado de él, y no me arrepiento. Por primera vez alguien me ha hecho olvidarme de él, aunque solo haya sido por unos minutos. - Venga, te llevo a tu casa
De camino hablamos todo el rato, haciéndome siempre sonreír.
-Bueno, ya hemos llegado- dice nada más aparcar enfrente de mi portal
-Es verdad, qué rápido y corto se me ha hecho
-Y ya sabes, si te pasa algo, necesitas hablar con alguien o te aburres- me río- Tú solo llámame, que enseguida estoy allí
-Muchas gracias por todo, Raúl- le doy un beso en la mejilla y me subo a mi casa. Espero que esto dure mucho, la amistad digo.

Capítulo 59: ¿Te pongo nerviosa, Anna?

Y así me deja, tirada en una cama, con un montón de cables inyectados a mi cuerpo... Empiezo a llorar, en ese momento entra Flo, que me mira como le mira un padre a una hija, lo único que hace es abrazarme con fuerza mientras me desahogo en su hombro. Después de quince minutos ya he llorado bastante porque no me salen más. Me quedo tumbada en la cama, Flo me trae un vaso de agua.
-Flo... no sé que le ha pasado...
-Lleva toda la noche así, ha habido una vez en que le ha dado una patada a una silla... Yo tampoco sé muy bien que le pasa
-Jo... estaba borracha... es la última vez
-Ya, ya sé que va a ser la última vez, tú los errores no los cometes muchas veces, Annita- me vuelve a abrazar
-Flo, gracias por estar aquí conmigo
-De nada, me tienes aquí para lo que necesites
Flo me entretiene hablando del programa y de otras cosas. No nos damos cuenta de la horas que es hasta que llega Raúl, que dice que se va a quedar conmigo. Flo se despide de mí con otro abrazo y me quedo sola con Raúl. Hablamos de anécdotas que le han pasado a él, me traen algo para desayunar, pero no me lo como, no tengo nada de hambre.
-Me lo estoy pasando muy bien contigo, Raúl
-Yo también, Anna- me mira a los ojos, me estoy poniendo nerviosa...
-Y... ¿Cómo es que has venido a pasar la mañana conmigo?- le pregunto
-Pues... porque como sabía que ibas a estar sola... He dicho, una señorita como Anna Simon, puede pasar el día sola, así que se lo dije a Flo y él lo aceptó.
-Aaa... Bueno, eso está bien...
-¿Te pongo nervioso, Anna?

Capítulo 58: Lo vi todo

Mmm... ¿Y esa luz? Abro los ojos un poco, estoy en una sala blanca. Uy, me duele mucho la cabeza y no sé porqué ya que no recuerdo nada. Me incorporo un poco y no veo a nadie, estoy sola en una extraña sala blanca, que parece de un hospital. Vagamente recuerdo algunas cosas: Estoy con Dani, en una discoteca, un poco más contentilla de lo normal,... Eso será la respuesta a por qué no me acuerdo de nada y por qué me duele tanto la cabeza, resaca... Pero todavía no sé qué hago aquí. Alguien abre la puerta cautelosamente. Es Dani y lleva un café en la mano.
-¡Anna! Espera, voy a llamar a una enfermera- se va y vuelve con una enfermera muy guapa que me hace unas pruebas y se va enseguida, durante ese tiempo, Dani no me ha mirado.
-Dani... no me acuerdo muy bien de lo que pasó...
-¡Vale, estupendo!- ironiza
-¿Qué te pasa?
-Te enrollas con un tío y no te acuerdas de nada, ¿no?- está subiendo el tono
-Dani...
-¡Anna! ¡Joder, que lo vi todo! Estaba el baño ocupado y me di la vuelta y lo vi ¡TODO!
-Vale, Dani, no me chilles... me duele la cabeza...
-¡¡¿Y no te duele el orgullo?!! Porque a mí sí, Anna, me has defraudado. Creía que me queráis... y resulta que a la primera de cambio te enrollas con otro tío que ni si quiera conoces- Ahora me acuerdo de todo, Dani se va y alguien me besa el cuello y creía que era Dani
-Joder, Dani, creía que eras tú...
-¡¿Yo?! Que estaba en el baño ¿no? Ahora resulta que me divido en muchos Danis ¿no? Pues Anna, ¿sabes qué te digo? Que hasta aquí hemos llegado.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Capítulo 57: Dani... te necesito...

Al día siguiente, ni siquiera le miro. Él intenta hablar conmigo, pero yo le esquivo, me siento fatal, pero quiero que vea que me da igual lo que haga.
-Anna...- me coge del brazo y me gira
-Dani, me da igual lo que hagas, mientras nos sigamos queriendo- le miro intensamente a los ojos
-Anna, tía, creía que te había enfadado
-No, enfadarme no, pero si molesta- me abraza
-Creía que te había perdido por su culpa- le beso
-No, pero no vamos a hacer nada ¿vale?
-Vaalee...
Hacemos el programa y se nota que estamos muy cariñosos ya que Miki nos saca tarjeta roja...

Pasan los días y Dani y yo estamos muy bien juntos. Hoy es 20 de Octubre, Dani y yo hemos quedado para ir a una discoteca. Pasan las horas y noto como cada vez me voy emborrachando más. Me abrazo a Dani para no caerme, pero él se cree que es porque quería un abrazo. Me besa, sus labios saben a whisky.
-Me voy un momento al baño, Anna, no te muevas de aquí que te pierdes
-Que yo no me pierdo... atontao...
-Ya, estás borracha, jajaja

Me quedo quieta, noto una manos en mi cadera, cierro los ojos, me besa en el cuello, me giro y le beso, me agarra con fuerza, estos labios no saben a whisky, saben a porro... No es Dani, no es Dani. Me intento separar  de él, pero me está agarrando muy fuerte. Tampoco puedo gritar porque me está besando. "Dani... te necesito... Dani" es lo último que pienso antes de desmayarme.

martes, 22 de mayo de 2012

Capítulo 56: Qué más te da

Pasamos el día en la playa, comemos y volvemos a Madrid. Me voy a mi casa. La ordeno y me pongo a hacer zapping, no sabes cómo me aburro. Que si anuncios, telenovelas mexicanas o argentinas, películas, "Anna Simon y Dani Martínez de luna de miel", dibujos,... ¡¿CÓMO?! Vuelvo al canal en el que estaban hablando de nosotros. Dicen que nos hemos ido de luna de miel, ¡¡pero si ni si quiera nos hemos casado!! Salen fotos nuestras besándonos en la playa y un vídeo de cuando estábamos muy cariñosos en el agua. Me llaman al móvil y doy un brinco, estaba tan concentrada.
-¿Sí?
-¿Anna? ¿Estás viendo Telecinco?- me dice Dani
-Sí, Dani, lo estoy viendo
-Hemos salido besándonos y dicen que nos hemos ido de luna de miel. Mañana lo desmentimos.
-No, Dani, qué mas da, déjales que digan lo que quieran- le digo
-¡Qué no! Yo no quiero ser el tema de conversación de los programas de salsa rosa.
-Pero, Dani, si lo desmientes vas a crear más polémica
-Que no Anna, que a mí esto no me gusta, joder- replica enfadado
-¡Bueno, Dani, pues haz lo que te dé la gana! Yo no voy a decir nada
-Vale, pero no te enfades
-Joder, Dani, es que pareces un niño pequeño- le grito
-Anna, no te enfades, joder, yo te quiero y lo que no me gusta es que estén hablando de nosotros.
-Ya, bueno, hasta mañana, Dani- le digo secamente
-Hasta mañana, car.-le cuelgo antes de que pudiera acabar la frase. Me siento mal, pero es que tengo razón, ¿qué más le da? Que hablen de lo que les de la gana, que para eso les pagan.

Capítulo 55: Nunca te abandonaré

Vuelve a besarme en el cuello. Le beso y mientras le acaricio el pelo, bajo mi mano hasta tocar la parte más baja de su espalda, mmm...
-Te quiero, Dani, gracias por estar aquí siempre.
-Nunca te abandonaré, Anna, siempre estaré a tu lado.
-Sin ti no soy nada, Dani.
-Yo tampoco
Volvemos al hotel. Saludo al recepcionista que me mira extrañado, como siempre, pero no me preocupa. Dani se vuelve a reír. Nos duchamos juntos. Dani me mira mientras me echo crema.
-¿Me echas crema en la espalda?
-¿Solo en la espalda?- me mira pícaramente y me echa crema por el pecho suavemente, baja hasta mi cintura y me besa mientras me acaricia la espalda. Cojo el bote y le echo crema en el torso.
-Anna...- suspira. Le beso en el cuello y noto como se eriza su piel, por lo que le respondo con una sonrisa entre besos- vamos a la cama...
Me tumba muy suavemente en la cama y me hace el amor delicadamente, después, dormimos en la misma posición en la que acabamos.

A la mañana siguiente, Dani me despierta besándome.
-Buenos días, cariño- me susurra al oído y me provoca un escalofrío
-¿Qué te pasó ayer, un calentón?- me río
-Joder, Anna, es que está to' buena
-Lo sé- me levanto y me pongo la ropa interior. Él también se levanta.
-Oye, ¿dónde están mis calzoncillos?- me empiezo a reír
-Tras tu calentón de anoche, te los quitaste y ahora mismo están colgados en un cuadro- los coje y se los pone.
-Ja ja ja, tú eres muy graciosilla, ¿no?
-Es que te calientas muy rápido- me pongo los pantalones y me voy al baño

Capítulo 54: Mi bikini

-¿No me das más besos?- pregunto con cara de pena
-Sí, pero en el agua- me levanta y vamos al agua de la mano
-Ven aquí-rodeo su cuerpo con mis piernas en el agua
Me vuelve a besar el cuello. Gimo un poquito alto.
-Niños, que tenéis un hotel cerca- nos grita un señor
-Perdone, pero si no le gusta, no mire-dice Dani, de malas formas
-¡¿Qué has dicho, chaval?!- Se acerca
-Eh, cariño, déjales que hagan lo que quieran- dice su mujer
Por suerte se alejan y nos dejan en paz. Dani me empieza a besar, otra vez, el cuello.
-Uff, Anna, tienes las pulsaciones muy altas
-Sí, bueno..., es que, me pone muy nerviosa que te pelees con alguien y que te pueda pasar algo  y eso...- le acaricio el pelo.
Viene una muy grande que me arrastra hasta casi la orilla.
-¿Anna? ¿Estás bien?-se acerca Dani
-Ay... que mal lo he pasado...- Escapo un poco del agua. Toso
-Vamos a la toalla, Anna
Estamos saliendo del agua y voy delante.
-Uy, Anna jajaja, ven aquí corre, métete a lo profundo otra vez
-¿Qué pasa, Dani?- le miro de rodillas en la "parte profunda" de esta playita
-Dame tu mano- se la doy, me la lleva a mi cadera- no llevas la parte de abajo.
Me acaricia mi cadera desnuda. Me sonrojo.
-¡Mi bikini!
-Está en la orilla, voy a por el, tranquila- Dani recoge mi bikini, lo lava un poco y me lo da. Me lo pongo lo más rápido que puedo. Salimos del agua y nos tumbamos para tomar el sol. Al cabo de un rato, vamos a comprar un helado y después de comérnoslo nos volvemos a meter.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Capítulo 53: ¿Compartida también?

Terminamos y nos vamos al hotel. Me cambio y me pongo un biquini rojo y un vestido playero con unas sandalias. Dani se pone un bañador negro y una camiseta blanca.
-Qué guapo te has puesto, ¿no?
-Es para que no destaques tú tanto, cari- me da un beso en la mejilla- Te voy a llevar al mejor restaurante de Marbella
-¿En serio?- me brillan los ojos
-Tú sabes que yo haría lo que fuera por ti- me sonríe y me mira a los ojos
-Martínez... Me estás volviendo loca-le beso- Vámonos antes de que te tire a la cama
-Uy uy uy... qué picarona...- salimos del hotel. Paseamos por el paseo marítimo hasta que encontramos el restaurante. El camarero nos atiende y pedimos una ensalada malagueña para los dos. De postre pedimos un tocino de cielo que también compartimos. El camarero se nos acerca.
-¿Van a querer un café para los dos también?- Bromea
-jajajaja- nos reímos
-La verdad es que no me lo había pensado- dice Dani- ¿ Quieres?
-No, gracias, si quieres tómatelo tú, yo ya estoy llena- me coge la mano
-Entonces, tráiganos la cuenta- le dice Dani al camarero
-¿Compartida también?
-No, ya es todo para mí- dice Dani y al cabo de un rato vuelve el camarero con la cuenta. Paga y nos vamos a la playa.
Mientras hacemos la digestión, Dani me besa el cuello y me acaricia la tripa y pasamos un buen tiempo tonteando.
-Anna...- parece que han pasado una horas desde que nos tumbamos en la arena
-No pares, me estaba quedando dormida...
-¿Te quieres bañar?- me sonríe