Le aparto de un empujón.
-Dani, ya no te quiero- estas palabras me han dolido hasta a mí
-Dímelo a los ojos- me va a costar, pero le miro a los ojos, está llorando
-Dani, ya no te quiero, me he olvidado de ti, ahora me he enamorado de Raúl, de hecho, le voy a pedir que seamos novios, porque me ha demostrado que realmente se preocupa por mí, no como tú, que te pasas semanas sin hablarme, lo siento Dani, pero ya no te quiero- Me monto en el coche y lo dejo, llorando. Por el retrovisor veo como se sienta en el bordillo y hunde su cabeza entre las rodillas. Ahora mismo tengo ganas de parar y volver para abrazarle y besarle, pero me aguanto.
No sé cómo puede llegar a casa, ni si quiera sé cómo le pude soltar todo eso. Es mentira todo, menos lo de Raúl, pero no le quiero pedir salir. Me tumbo en la cama y empiezo a llorar. Cuando ya no me quedan más lágrimas, me doy una ducha. Me como una manzana. Al acabármela llaman a la puerta. Abro.
-Hola Anna...
-¿Raúl? ¿Qué te ha pasado?- le siento en el sofá. Tiene una ceja rota y rasguños en el brazo.
-Dani...- me mira con los ojos tristes
-Joder, lo siento Raúl...
-No es culpa tuya, no pasa nada, lo que no sé es porqué me ha pegado, Anna, porque ¿soy tu amigo? Porque ¿te quiero?
Me quedo rallada. Cambio de tema.
-¿Cómo ha sido la pelea, Raúl?
-Estaba caminando hacia aquí, para charlar y eso y preguntarte qué tal estabas... Me empezó a decir que eras mucho para mí, que no me merecía que me quisieras y.
Le beso. Aquí se acaban todas mis dudas de si quería a Raúl, no, no le quiero, solo le tengo cariño... pero... es tan tierno...