Pasamos el día en la playa, comemos y volvemos a Madrid. Me voy a mi casa. La ordeno y me pongo a hacer zapping, no sabes cómo me aburro. Que si anuncios, telenovelas mexicanas o argentinas, películas, "Anna Simon y Dani Martínez de luna de miel", dibujos,... ¡¿CÓMO?! Vuelvo al canal en el que estaban hablando de nosotros. Dicen que nos hemos ido de luna de miel, ¡¡pero si ni si quiera nos hemos casado!! Salen fotos nuestras besándonos en la playa y un vídeo de cuando estábamos muy cariñosos en el agua. Me llaman al móvil y doy un brinco, estaba tan concentrada.
-¿Sí?
-¿Anna? ¿Estás viendo Telecinco?- me dice Dani
-Sí, Dani, lo estoy viendo
-Hemos salido besándonos y dicen que nos hemos ido de luna de miel. Mañana lo desmentimos.
-No, Dani, qué mas da, déjales que digan lo que quieran- le digo
-¡Qué no! Yo no quiero ser el tema de conversación de los programas de salsa rosa.
-Pero, Dani, si lo desmientes vas a crear más polémica
-Que no Anna, que a mí esto no me gusta, joder- replica enfadado
-¡Bueno, Dani, pues haz lo que te dé la gana! Yo no voy a decir nada
-Vale, pero no te enfades
-Joder, Dani, es que pareces un niño pequeño- le grito
-Anna, no te enfades, joder, yo te quiero y lo que no me gusta es que estén hablando de nosotros.
-Ya, bueno, hasta mañana, Dani- le digo secamente
-Hasta mañana, car.-le cuelgo antes de que pudiera acabar la frase. Me siento mal, pero es que tengo razón, ¿qué más le da? Que hablen de lo que les de la gana, que para eso les pagan.