Al día siguiente, ni siquiera le miro. Él intenta hablar conmigo, pero yo le esquivo, me siento fatal, pero quiero que vea que me da igual lo que haga.
-Anna...- me coge del brazo y me gira
-Dani, me da igual lo que hagas, mientras nos sigamos queriendo- le miro intensamente a los ojos
-Anna, tía, creía que te había enfadado
-No, enfadarme no, pero si molesta- me abraza
-Creía que te había perdido por su culpa- le beso
-No, pero no vamos a hacer nada ¿vale?
-Vaalee...
Hacemos el programa y se nota que estamos muy cariñosos ya que Miki nos saca tarjeta roja...
Pasan los días y Dani y yo estamos muy bien juntos. Hoy es 20 de Octubre, Dani y yo hemos quedado para ir a una discoteca. Pasan las horas y noto como cada vez me voy emborrachando más. Me abrazo a Dani para no caerme, pero él se cree que es porque quería un abrazo. Me besa, sus labios saben a whisky.
-Me voy un momento al baño, Anna, no te muevas de aquí que te pierdes
-Que yo no me pierdo... atontao...
-Ya, estás borracha, jajaja
Me quedo quieta, noto una manos en mi cadera, cierro los ojos, me besa en el cuello, me giro y le beso, me agarra con fuerza, estos labios no saben a whisky, saben a porro... No es Dani, no es Dani. Me intento separar de él, pero me está agarrando muy fuerte. Tampoco puedo gritar porque me está besando. "Dani... te necesito... Dani" es lo último que pienso antes de desmayarme.